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Alcalá desde casa. Arco de San Bernardo: de puerta medieval a atajo contemporáneo

Alcalá desde casa. Arco de San Bernardo: de puerta medieval a atajo contemporáneo

Rubén Gámez, fotógrafo alcalaíno, nos lleva con sus fotos a los rincones más bellos de Alcalá para, al menos, disfrutarlos desde casa estos días de cuarentena.

Un día más recorriendo Alcalá de Henares, aunque sea de forma virtual. Lo hacemos desde casa durante el confinamiento. Al menos, un soplo de aire para visitar los lugares que aman los alcalainos pero a los que ahora no podemos acercarnos por la cuarentena.

En esta serie de visitas ya hemos conocido el Palacio Arzobispal, luego nos fuimos al Palacio de Laredo, después la Puerta de Madrid, la Casa de Cervantes y hoy nos marchamos a la Calle Colegios para ver el famoso Parador de Turismo (foto superior blanco/negro por Rubén Gámez).

ARCO DE SAN BERNANDO

Es uno de esos atajos para llegar paseando al centro. Y si desde fuera, desde Vía Complutense, casi pasa desapercibido su lado interior responde a la belleza de nuestro casco histórico. Una dualidad casi lógica porque el de San Bernardo era arco y también puerta del recinto amurallado. Solución a un acceso cegado y recurso monumental para un conjunto como el monasterio que le da nombre.

Y es que allá por 1618 cuando se construye el Monasterio de San Bernardo la Puerta de Burgos pasa a formar parte del tapiado conventual y se ciega. La solución de su fundador, el Cardenal Bernando Sandoval y del arquitecto,  Sebastián de la Plaza, para no privar a la ciudad de este acceso fue abrir este arco. Más sencillo que la puerta medieval, de ladrillo y con una escultura de San Bernardo enmarcada por una hornacina. Y casi me atrevería a añadir a tenor de la anécdota histórica con el umbral más alto no fuese que se nos matara otro rey…Aunque por supuesto la altura no tuviera nada que ver.

Digo esto porque Juan I de Castilla se dejó la corona y la vida en la Puerta de Burgos. El 9 de octubre de 1930 el monarca castellano estaba en Alcalá. En su honor se había organizado una exhibición ecuestre. Antes, el arzobispo Pedro Tenorio celebró una misa y, según lo previsto, el cortejo salió por la Puerta de Burgos hacia el torneo. Pero el caballo del Rey hizo un extraño tirando a Juan I que moría a consecuencia de la caída.

Sin embargo, cuando Tenorio se aproximó al cadáver decidió gritar que seguía vivo e inmediatamente ordenó que se levantara allí mismo una tienda para asistir al herido. En realidad el arzobispo ganaba tiempo. Logrado el juramento de fidelidad al primogénito, Enrique III, el cuerpo de Juan I fue trasladado a la Capilla de los Reyes Nuevos de la Catedral de Toledo para ser enterrado.

 

EL FOTÓGRAFO: RUBÉN GAMEZ

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Si quieres conocer más sobre Rubén Gámez, fotógrafo (foto superior durante una de sus exposiciones en Alcalá), echa un ojo a su sección en La Luna de Alcalá o entra en su instagram  @rubengamez_photo

Rubén Gámez es también colaborador de LA LUNA DE ALCALÁ y participó en el documental EXPEDIENTE CISNEROS: LOS SECRETOS DEL CARDENAL.

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Foto inferior documental. Por Rubén Gámez.

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